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martes, 24 de mayo de 2011

Soledad en el matrimonio

Es increíble, pero lamentablemente es una realidad. Muchos matrimonios sufren de soledad individual!
Genesis 2:18 Después dijo Jehová Dios: «No es bueno que el hombre esté solo: le haré ayuda idónea para él».
Genesis 2:24: Por tanto dejará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán una sola carne.
Es evidente que una de las razones más importantes por las que Dios creó el Matrimonio, fue resolver un asunto de soledad y que ambos desarrollaran un compañerismo tal que pudieran verse como una sola carne.
Cuando dos personas se unen en Matrimonio, sueñan con una vida juntos para toda la vida. Sus anhelos e ilusiones tienen que ver con una vida, juntos felices y para siempre. Nadie se casa pensando que se va a separar o a divorciar en un futuro. Nadie se casa pensando que la relación no va a funcionar. Todos nos casamos pensando que esa persona con la que estamos uniendo nuestra vida, es la persona perfecta para nosotros.
Sin embargo, con el paso del tiempo, descubrimos diferencias que tienden a separarnos; muchos caen en la apatía y la rutina insulsa de la vida; no cuidan de su compañerismo y empiezan a separarse emocionalmente poco a poco, hasta que el compañerismo que los unía se va perdiendo; y entonces experimentan una horrible sensación de soledad.
Cuando la Biblia nos enseña que “seremos una sola carne”, habla de un nivel de intimidad y compañerismo inseparable. Dos compañeros que emprenden juntos la aventura de la vida, en la que formarán una familia y encontrarán muchas alegrías, muchos sinsabores, muchos éxitos y muchos fracasos, tiempos de paz y tiempos de guerra, encontrarán tiempos de felicidad y también tiempos de tristeza. Pero lo más importante es que esos dos compañeros estén dispuestos a apoyarse mutuamente tanto para disfrutar de las cosas buenas de la vida, como para enfrentar las dificultades, unidos como un solo bloque.
Eclesiastés 4:9-11 Mejor son dos que uno, pues reciben mejor paga por su trabajo. Porque si caen, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del que está solo! Cuando caiga no habrá otro que lo levante. También, si dos duermen juntos se calientan mutuamente, pero ¿cómo se calentará uno solo?
En una vida de compañerismo, si uno cae, se equivoca, o falla, o hace algo indebido; la función del otro es “levantarlo”, animarlo, apoyarlo; no criticarlo, ni juzgarlo, ni acusarlo. Dos compañeros de viaje, están pendientes si su compañero se resbala, para inmediatamente tenderle una mano y levantarlo. Pero muchos matrimonios hacen lamentablemente lo contrario. Si el cónyuge comete un error, ahí mismo le caen encima, lo acusan, lo juzgan, lo critican con una actitud realmente destructora del compañerismo que se supone deben vivir.
Cuando se cometen errores, se debe hablar del tema, pero de forma constructiva, expresándose mutuamente el apoyo necesario para procurar que no se vuelvan a cometer esos errores.
El enfoque sería algo como: “Mi amor, no te preocupes, quiero que cuentes conmigo para ayudarte en lo que sea necesario, así como yo cuento contigo para evitar cometer errores, pero si los cometemos, siempre nos apoyaremos y juntos saldremos adelante.” Dios bendice y prospera los matrimonios “compañeros”.

Si tu matrimonio ha sufrido o sufre de “soledad”, si has estado distante, pídele perdón a tu cónyuge y toma la decisión de convertirte en el (la) mejor compañero(a) de tu cónyuge. Toma la decisión de no juzgarle, de no criticarle, de no maltratarle en modo alguno. Más bien toma una actitud de “compañero” que siempre estará ahí para levantar al otro. Hoy por ti, pero seguramente mañana por mí!

Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado. CUÍDALO!
Luis Y Hannia Fernandez
Visita nuestra página web:  www.happy4ever.org

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sábado, 21 de mayo de 2011

Ventiuna formas de amar a tu esposa

  1. Dale un abrazo y beso antes de levantarte de la cama.
  2. Sonríe cuando la mires.
  3. Llámala durante el día para decirle que la extrañas.
  4. Apaga las luces y cenen a la luz de las velas.
  5. Pon a tocar la música preferida de ella e invitala a acurrucarse contigo en el sofá mientras la escuchan.
  6. Preguntale cómo pasó el día.
  7. Lávale la espalda cuando estén en la regadera o en la bañera..
  8. Sécale la espalda después del baño.
  9. Ponle una notita de amor en su cartera o en su lonche.
  10. Sorpréndela recogiendola en el trabajo.
  11. Dile cuanto disfrutas de conversar con ella.
  12. Dile, frente a los hijos, cuán buena madre es.
  13. Ponle el brazo alrededor mientras están sentados en una reunión social.
  14. Tengan una cita para disfrutar de la compañía mutua sin que los hijos estén presentes.
  15. Levántate 10 minutos antes de la hora acostumbrada y pídele que venga contigo para conversar mientras comparten una bebida caliente.
  16. Antes de dormirse en la noche, abrázala y dile palabras de amor al oído.
  17. Pídele su opinion acerca de los eventos anunciados en las noticias o sobre el sermón predicalo en la Iglesia.
  18. Abrazala sin tener ningún motivo ulterior.
  19. Dile un cumplido frente a alguna amistad.
  20. Usa palabras cariñosas a menudo.
  21. Cuando estén en un evento social, guiñale el ojo o tirale un beso.
Nota: Si hace tiempo no haces esto, y cuando lo intentes hacer quizás tu esposa tenga una reacción de sorpresa ante la situación y pregunte ¿Que tienes? por favor no reacciones mal y solo atina a decirle - Quiero ser un mejor esposo

Fuente: Amor sin Secretos
Nancy Van Pelt

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domingo, 24 de abril de 2011

Como solucionar problemas sin enojarse

Cuando se tiene un problema con la pareja y se desea discutir sobre el mismo, se debe buscar el momento adecuado y estar los más tranquilo posible durante la discusión. Esta es una de las formas mas saludables e inteligentes de resolver inconvenientes entre pareja. Cuando ya ha pasado el enojo y se está mas tranquilo puedes hablar las cosas de una manera justa y ecuánime, ya que habrás pensado mejor el problema e incluso podrás llevar proposiciones o soluciones a la mesa de discusión.

Además de esto, existen 13 reglas que debes tener en consideración para llevar a cabo una discusión justa. Trata de tomarlas en cuenta y llevarlas a cabo cuando así lo necesites. Son las siguientes:
1. Hagan una cita para la discusión. Dile a tu pareja que deseas hablar con ella en un lugar determinado. Si ya viven juntos, puedes decirle, por ejemplo, que deseas hablar con ella después de la cena, para que no disponga el tiempo en otra actividad.

2. Háganlo cara a cara. Las discusiones es mejor no hacerlas por teléfono, pues de esa manera, son muy impersonales. Al hacerlo frente a frente, hasta te puedes ayudar con lenguaje corporal para disminuir tensiones y comunicarte mejor. Por ejemplo, puedes decir algo que tiene mucha seriedad, pero para disminuir el impacto a tu pareja, te ayudas con una sonrisa, una mirada especial o el tocar el brazo o el hombro de tu pareja.

3. Limiten la conversación a un asunto. No trates de resolver varios problemas al mismo tiempo. Uno a la vez es suficiente. Descansa un tiempo y luego discutan otro asunto pendiente. Si tratan de hacerlo todo al mismo tiempo pueden sofocar la relación.

4. Mantengan el respeto. Tienes que discutir los problemas sin utilizar insultos ni palabras o frases hirientes. No debes tampoco pisotear la dignidad propia ni la de tu pareja, bajo ninguna circunstancia.

5. Permanezcan enfocados en el presente. No hables de situaciones pasadas. Eso ya quedo atrás. Dedícate a resolver el problema actual sin mezclarlo con el pasado.

6. Concéntrense primero en entender y después en que lo entiendan. Escucha lo que tienen que decirte y trata de comprender lo que intentan transmitirte. Posteriormente trata de ser entendido por tu pareja. No hablen al mismo tiempo.

7. Concéntrense en el problema, no en la persona.

8. Eviten distracciones o interrupciones por otras personas.

9. Mantengan la discusión limpia. Comuníquense con toda sinceridad.

10. Mantengan el tacto. Los pensamientos y sentimientos pueden ser expresados con toda sinceridad, pero debes buscar la forma de cómo decirlos. No dejes atrás la educación para hacerlo.

11. Tomen un pequeño receso si es necesario

12. No se interrumpan. Escuchen lo que cada quien tiene qué decir. Esperen educadamente para hablar.

13. Recuerda que tú realidad no es la única realidad. Tu pareja puede tener también la razón en lo que dice o piensa.

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miércoles, 23 de marzo de 2011

Manipulacion en la familia



El manipulador parece encantador y sufrido, pero en realidad es peligroso. Usa el miedo, la obligación y el sentimiento de culpa para obligarte a ceder. Él te ve como una marioneta en sus manos y si no respondes a los hilos invisibles que mueve, empieza con sus amenazas. Sus intimidaciones significan: sufrirás si no te comportas como quiero.
Cuando se sale con la suya, te rodea de una intimidad reconfortante, pero cuando no lo logra, usa sus tácticas. Por no doblegarte a sus deseos, el manipulador te hace sentir remordimiento, temer las consecuencias y sentirte obligada a satisfacerlo.

Para escapar de su extorsión y no caer en sus redes, debes entender cómo funciona su manipulación, enfrentarla y tener estrategias para esa situación.¿Quieres saber si estás siendo manipulada/o por tu pareja? Revisa los siguientes puntos y si es así, ponte a trabajar en ello.

1. Manipulación a la vista. ¿Te amenaza con hacerte la vida difícil si no haces lo que él quiere? ¿Te advierte que acabará con la relación si no accedes a sus deseos? ¿Te da a entender que se hará daño o se deprimirá si no haces lo que él pretende? Estas promesas rara vez las cumplirá. Puede ser que te diga que eres un/a egoísta, mala, interesada/do, insensible o descuidada/do cuando no cedes a sus pretensiones y se deshace en alabanzas cuando cedes.
2. Los mensajes antídotos. Si crees que no puedes soportar herir sus sentimientos, caerás en la trampa. Un arma poderosa es aplicar correctamente una frase corta, porque así acabarás con la creencia del manipulador de que no puedes soportar su presión. Cuando él aumente la presión para doblegarte, mantén tu posición diciéndote a ti misma/mo puedo soportarlo y repítelo al menos diez veces al día, en voz alta, imaginándote frente al manipulador que te presiona, así grabarás el mensaje en tu mente y te funcionará de escudo frente a él.
3. Mantén la calma. Cuando sientas que te hundes ante su presión, no tomes ninguna decisión, porque necesitas tiempo para pensar, fortalecerte y prepararte. Gana tiempo y calma tus nervios, diciéndole no puedo responderte ahora, necesito tiempo para pensar, no estoy dispuesta/to a tomar una decisión ahora mismo, hablaremos más tarde. Repíteselo si él/ella te sigue presionando. Cuanto más profundo sea el problema, más tiempo necesitarás, así que hazle saber que como mínimo requieres 24 horas para decidir algo. Usa ese tiempo para reflexionar y decidir cómo defender tu decisión.
4. Responde afirmativo, pero meditado. Puedes acceder a su petición si después de analizarla compruebas que no te perjudica ni es una manipulación. Puedes acceder si lo que él te pide es una expresión de generosidad, parte del dar y recibir de una buena relación. Puedes acceder si llegas a un trato justo con el manipulador/ra: esta vez accedo yo, pero la próxima accedes tú a algo similar.
5. Luz verde con condiciones. Puedes decir que sí a lo que él te solicita, pero sólo a algunas partes y con condiciones, llegando a un acuerdo. Di que sí a lo que puedes, a cambio de que él/ella deje de presionarte.
6. Practica el intercambio. Si estás furiosa/so porque sientes que tu pareja te ignora, te trata como si fueras invisible, apenas te toca, te sientes muy sola/lo, y él/ella dice que no eres la mujer/hombre que conoció, que has engordado porque comes en exceso y no le atraes, y tú dices: me iré si no eres más cariñoso, y él/ella dice: si no adelgazas seguiré con mi alejamiento, la solución puede estar en un trato. Tú te pones a dieta y él le dedica cada noche media hora a hablar contigo y a recuperar el contacto. La situación saldrá del estancamiento y se irá solucionando. Es un ejemplo en el que das y recibes y no hay ganadores ni perdedores.
7. La hora de decidir. Para analizar objetivamente lo que él te pide y decidir si quieres acceder o no, debes responderte estas preguntas:

  • ¿En su exigencia hay algo que te incomoda?
  • ¿Qué parte de su reclamo te parece aceptable y cuál no?
  • ¿Lo que él/ella quiere te hará daño a ti a otros?
  • ¿Su exigencia considera tus deseos y sentimientos?
  • ¿Hay algo en su solicitud que te haga sentir atemorizada/do, obligada/do o culpable?
  • ¿Qué representa él/ella para ti?


8. Responde con firmeza. Cuando él/ella te amenace

Fuente: Blog Moda/Manipulación Dentro de una Relación

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lunes, 7 de marzo de 2011

El arte de satisfacer la necesidades emocionales

La pareja se había acomodado en un estrecho abrazo en la cama, cuando la pasión comienzo a arden entre ellos. De repente la esposa interrumpió diciéndole: - Querido, no siento deseos. Solo necesito que me acaricies. El esposo que estaba exitado respondió ¿Porque? La esposa se embargo en una larga,conversacion  explicándole que él sencilla mente no estaba en sintonía con sus necesidades emocionales de mujer. El esposo emprendió que no iba a pasar nada esa noche y que sencilla mente le convenía aceptarlo. 
Al día siguiente el esposo decidió llevar a su esposa de compras a su tienda favorita. Se paseo con ella por la sección de ropa y escogió tres vestidos muy  caros para que ella se los probara. Asombrada por los esfuerzos del esposo por agradar la, la mujer se probo los tres vestido, sin embargo, no podía decidir cual le gustaba mas. Magnánimamente él le dijo que llevara los tres.
A continuación él sugirió que subelemento ella encestaría zapatos que hicieran juegos con los vestidos. Entonces fueron al departamento de joyas, donde ella escogió un collar y un par de aretes. La mujer comezó a pensar que su esposo se había vuelto loco, pero como estaba tan exitada, no le dio mucha importancia al asunto. Vio un brasalete de tenis en el otro mostrador y se lo pidió al esposo.
- Quería tu no juegas tenis - le advirtió el marido - pero si te gusta vamos a tomarlo también. Para entonces la esposa estaba delirando de emoción y no podía imaginar por la mente del esposo.
- Muy bien exclamo ella - vamos a la caja registradora.
- Ay, mi amor, no me entendiste bien - se quejo el esposo - No vamos a comprar todas estas cosas. La cara de la esposa se quedo en blanco. - No querida, yo solo quería que tu aguantaras todas estas cosas por un rato.
Los ojos de la esposa se entrecerraron mientras empezaba a enojarse lentamente. Estaba por estallar cuando el esposo le explico.
- Tu simplemente no estas en sintonía con la necesidades sexuales o financieras  que yo tengo como hombre.

Los hombres y las mujeres tienen necesidades emocionales diferentes, sin embargo, ambos sexos tienen solo una vaga idea en cuanto a la naturaleza de ellas. Cuando por medio de encuestas se les pregunta  si están satisfaciendo las necesidades de la otra persona, ambos conyuges sienten que están ofreciéndoles atención adecuada a su contra parte. Sin embargo esas mismas personas sienten que su compañero no reconocen ni aprecian lo que está recibiendo. Lo mas probable es que la verdad se encuentre en el hecho de que ambas personas han estado dando, pero dando lo que ellas quieren, !no lo que su cónyuge desea!  Como resultado , ambos terminan sintiendo frustracion y resentimiento.

Por ejemplo, la mujer piensa que esta siendo amorosa cuando hace preguntas atentas o expresa interés. Para un hombre eso puede ser muy enfadoso. Es posible que él sienta que ella esta tratando de controlarlo o de manipular de alguna forma. Esto confunde a la mujer, porque si él le ofreciera a ella el mismo tipo de interés , lo apreciaría y sentiría que él la ama. En el mejor de los casos en esta drama, los esfuerzos de ella por mostrarle que él si lo ama, se convierten en una molestia.

Por otro lado cuando una mujer esta alterada, el hombre a menudo subes tima la situación diciéndole que no se preocupe o que no se deje alterar tanto por las cosas. El reacciona hacia ella tal como trata de reaccionar con sigo mismo; sin darse cuenta de que sus esfuerzos anulan los sentimientos de ella y hacen que crea que él no la ama y que se sienta hambrienta por interés y atención. La reacción de ella seguramente confunde al hombre, que no entiende por qué sus esfuerzos han fracasado.
La mayoría de los hombres son incapaces de definir cuales con sus necesidades mas importantes y son menos capaces aun de determinar cuales son la necesidades de su esposa.
Observemos, por ejemplo, al ejecutivo atareado empelado en ascender los peldaños del éxito en los negocios. Mientras que su esposa batalla valientemente con cuartos desarreglados y juguetes desparramados, con pellizcos, quejas y serios gritos de !no!, !no!. Él sale a almorzar con algún cliente, o tal ves ella ha estado trabajando en la computadora o atendiendo las exigencias de algún paciente bajo su cuidado. No importa cual sea el caso, ella ha estado hambrienta de tener una conversacion inteligente y un rato intimo con su esposo. Cuando por fin él llega a casa, todo lo que ella recibe de parte de él son unos cuantos gruñidos, mientras se dirige a la sala para relajarse mirando su deporte favorito en la television. Se espera que ella comprenda, en ese momento, él tiene otras prioridades y que a ella le corresponde seguir siendo su fiel y siempre amante esposa.

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sábado, 5 de marzo de 2011

El Poder del Perdon


El perdonar es muy importante si tú quieres vivir una vida extraordinaria. Hay muchas personas atrapadas en sus culpas, pesares y en sus rencores, muchos de ellos queriendo poder perdonar pero “no pueden”, están luchando consigo mismo, y pasa porque sus expectativas son equivocadas acerca del perdón.
Es cierto que la vida no es justa, que hay gente que lastima, que te han hecho daño y que no merecen tú perdón. Pero, ¿Será eso lo que Dios quiere para tu vida? ¿Será que el quiere que vivas amargado?
Entiende que el rencor no es un sentimiento agradable. Cada vez que piensas en la persona o en la circunstancia que lo provocó, vuelves a experimentar todas esas sensaciones desagradables como: ira, impotencia, frustración, dolor, ansiedad… todo eso es basura toxica que te causa estragos físicos en tu salud y emocional en tu mente.
Pero si Dios no quiere que viva amargado, ¿Qué hago con esas heridas? ¿Cómo saco este rencor? ¿Cómo perdono?
Es importante entender lo que es el perdón, y lo que no es.
1. No es un asunto de emociones. No tenemos que esperar sentir alguna simpatía por el ofensor, para poder perdonarle.
2. No es excusar. No significa aprobar lo que hizo esa persona. No necesitamos estar de acuerdo con el ofensor ni tenemos que buscar excusas por su comportamiento.
3. No significa confiar nuevamente en el ofensor. Esto es particularmente importante cuando el ofensor no se arrepiente (y esto es muy frecuentemente el caso). El perdón, en este caso, no significa que la relación personal sea restaurada. La relación es restaurada solamente cuando el ofensor se arrepiente sinceramente, pide perdón y hace restitución. Mientras no sucede esto, no hay razón para confiar en él, ni mucho menos tener una relación amistosa con él.
4. No es olvidar. Algunos piensan que no han perdonado realmente porque siguen sintiéndose heridos y no pueden olvidar la ofensa. El “olvidar” de Dios significa que El ya no recordará estos pecados “en contra de nosotros” (Salmo 79:8), o sea, ya nos utilizará para acusarnos.
5. Perdonar es una decisión. Es un asunto “legal”. Perdonar significa “soltar” o “condonar una deuda”.
6. Perdonar es un proceso. Nunca es bueno presionar a alguien: “Perdona no más” – esto lleva solamente a un perdón muy superficial.
En algunos casos tendremos que perdonar muchas veces; cada vez que la herida surge nuevamente en nuestros recuerdos. Jesús nos enseñó a perdonar “setenta veces siete” (Mateo 18:22).
El perdonar es algo que haces por ti mismo, no por la persona que te hirió. Cuando perdonas te liberas a ti mismo de poder volar, vivir a plenitud y con salud de mente, cuerpo y espíritu.
“Abandonen toda amargura,… y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.” Efesios 4:31,32
Lo mejor que puedes experimentar es el perdón de Dios y si Dios te ha perdonado, Dios espera que tú perdones. Tu nunca tendrás que perdonar a otra persona, más de lo que Dios ya te ha perdonado. Y si aun no te sientes perdonado también puedes recibir el regalo del perdón por medio de Jesucristo para que puedas otorgar el perdón. Recuerda: “Nadie puede dar aquello que no tiene y nadie debe recibir aquello que no quiere”. Tú no puedes permitir que las personas te hieran. Las personas no te pueden dañar si tú no les das el permiso. Dígale adiós a sus rencores y comience a vivir la vida extraordinaria.
Fuente: Renuevo de Plenitud/Pedro Sifontes

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jueves, 10 de junio de 2010

Siete claves para un matrimonio feliz

¡Qué hermoso es ver a una familia feliz!

Se dice que alegría compartida es doble alegría y que tristeza compartida, es media tristeza. El amor, es un verdadero bálsamo para el alma, en este tiempo de presiones, desilusiones y chascos.

El objetivo del matrimonio debe ser la fusión de caracteres, que lleguen a ser uno y que se ayuden mutuamente. La mujer se sentirá protegida por su esposo y él se sentirá ayudado por su esposa, especialmente en la enfermedad y en los problemas.

Pero lamentablemente no siempre es así, pues millones de parejas se ven frustradas en su anhelo de felicidad, y los más afectados suelen ser los hijos.

En los EE.UU. se producen cerca de 6500 divorcios por día, esto es más de un millón cien mil por año. De las mujeres entre 30 y 40 años de edad se divorcian 6 de cada 10, por lo menos una vez. El 25% de los menores de 18 años, carecen de padre o madre y se calcula que esto aumentará al 50% el próximo año. Se indica que de las parejas que se casen este año, más de la mitad terminarán en el divorcio; y que más del 60% de los niños que nazcan pasarán parte de su vida en un hogar dividido.

En Francia, uno de cada dos matrimonios termina en el divorcio. En Canadá, más del 40% de las parejas unidas en primeras nupcias, se separan.



En la Unión Soviética, más del 70% de los divorcios se producen en los primeros 10 años de matrimonio. África, Asia y Latinoamérica, también sufren un creciente deterioro de la unidad familiar.

¡Qué perspectivas tan alarmantes para este mundo! ¡Debemos hacer algo!

Dios no desea eso, pues cuando creó al hombre estableció el matrimonio con el sagrado propósito de ayudarse mutuamente, de amarse, de criar hijos en un ambiente estable y sano y de permanecer unidos "hasta que la muerte los separe" (Mateo 19:6)


SIETE CAUSAS DE INFELICIDAD

Existen más de siete, pero, consideremos las siguientes:

1 - Percepción errónea del matrimonio.

Las novelas y películas que tratan temas sentimentales, son responsables de lanzar a los jóvenes a un mundo irreal. Al casarse, esas personas esperan inconscientemente de su cónyuge algo que la vida real no les puede regalar y quedan desilusionados.

2 - Desviación de los principios sanos.
El adulterio, el alcoholismo y la pereza son responsables de muchos fracasos.

3 - La incompatibilidad de caracteres.

Cuando existe un genio violento, espíritu egoísta, un corazón frío, celos, rencores, etc., se producen a menudo roces que pueden producir un distanciamiento paulatino, si no se busca la solución que Dios nos ofrece para estos casos.

4 - La falta de diálogo y cosas en común.

Hay poco tiempo del uno para el otro. Se entra en la rutina conyugal y hay poco diálogo. La TV. y actualmente el chat o Internet roba a muchas familias el tiempo que debieran dedicarse uno al otro.

5 - Problemas económicos.

La incomprensión en los planes y deseos mutuos, la falta de confianza en el manejo de la economía del hogar y el distanciamiento prolongado por trabajar en lugares lejanos, suelen ser causantes de problemas, como también cuando se contraen deudas difíciles de pagar.

6 - Interferencia de terceros.

"El que se casa, casa quiere". Es mejor que los recién casados vivan independiente.

7 - Cuando el amor se enfrió.

Puede haber insatisfacción emocional o sexual. Cuando una de las partes amenaza con el divorcio por alguna crisis pasajera, pueden producirse heridas profundas y una pared entre ambos. Dios desea ayudar a cada familia a ser feliz. Si en tu hogar hay problemas, si existen tensiones y está amenazada la unidad familiar, no pienses en el divorcio, sino en buscar soluciones, considerando los consejos que expondremos.

Una señora fue a entrevistar a un médico amigo.
- Me quiero divorciar de mi marido -fue la queja de la angustiada mujer.
- ¿Por qué? Preguntó el médico.
- Porque tiene otra.
- Si Ud. se divorcia le hace un favor, pues eso es lo que él quiere.
- ¿Qué puedo hacer?
- Enamórelo primero y luego se divorcia, aconsejó el médico.
- ¿Cómo lo puedo hacer?
- Hágale tres elogios por día. ¿Viste bien? ¿Tiene buena presencia? ¿Es cumplidor? Dígaselo
La mujer se propuso hacerlo. Al cabo de algunos meses encontró a su médico amigo, quien inmediatamente le preguntó por su esposo.
- ¡Lo logré! Está profundamente enamorado de mí.
- Entonces, ahora déjelo.
- No, ahora no, porque yo también estoy enamorada de él.

LA LEY FUNDAMENTAL DE LA FELICIDAD

Solemos oír las quejas: "Mi esposo no me hace feliz", "Mi señora debería ser distinta". No pienses sólo en recibir, sino también en dar, pues "HACER FELIZ AL PRÓJIMO, ES HACERSE FELIZ A SÍ MISMO". El apóstol Pablo dice: "Más bienaventurado es dar, que recibir" (Hechos 20:35).

Puedes proponerte hacer feliz a su cónyuge. Busca el momento apropiado para conversar y traten de identificar las cosas que no les gustan de sí mismos. Ambos debieran colocarse blancos, tratando de aplicar las siete claves. No pienses en tu felicidad, sino en la del otro. No trates de cambiar a tu pareja, propónte cambiar tú mismo, y... ¡Verás los resultados!

7 SECRETOS PARA UN HOGAR FELIZ

Los investigadores Nick Stinett y John De Fraim estudiaron 3.000 familias estables y felices de diversas nacionalidades para establecer los puntos que tenían en común. Llegaron a la conclusión que habían seis leyes que caracterizan a las familias sólidas. Las consideraremos con una séptima aún más importante.

1- COMPROMISO CON LOS DEMÁS

a- Los hogares felices, valoran la familia como unidad, por encima de las necesidades y deseos individuales.

b- Aunque cada cual tenga sus metas, debe estar dispuesto a eliminar aquellas que puedan amenazar su existencia como pareja.

c- Trátese de comprender los deseos, sueños y sentimientos del otro.

d- Ayudarse mutuamente a desarrollar el carácter. Antes de crear a la mujer, Dios dijo: "No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él" (Génesis 2:18).

e- Al esposo: Considera que la opinión de la mujer es tan valiosa como la del hombre. El apóstol Pedro escribe: "Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente" (1ª Pedro 3:7). Haz que ella crezca en la autoestima y en gratitud, y evitará resentimientos. La intuición de la mujer suele ser más exacta que la lógica del varón. Deja que exprese sus sentimientos.

f- Considera las decisiones de tu esposa en las cosas de la vida diaria. Sé sensible en esto, pues no en todo necesitas hacer tu propia voluntad.

g- Foméntese un ambiente alegre, y hagan del hogar un nido atrayente. No necesita ser grande ni lujoso, aunque sea una sola habitación, debe respirarse en él un clima de amor.

h- Démosle ayuda práctica, especialmente si la mujer trabaja.

LOS 10 MANDAMIENTOS PARA LA MUJER

1. Evita cuidadosamente la primera querella.
2. No olvides que te casaste con un HOMBRE y no con un "dios", que sus imperfecciones no te sorprendan.
3. No lo atormentes continuamente pidiéndole dinero. Arréglate más bien con la suma de cada semana.
4. Si tu marido tiene CORAZÓN, tiene seguramente un estómago; trata de hacerte querer cocinando platos apetitosos que a él le agraden.
5. De tiempo en tiempo, pero no muy a menudo, déjale que tenga razón, eso le causa placer y no te costará nada.
6. En los periódicos, lee otra cosa que los informes de nacimiento, casamientos y defunciones; ponte al corriente de lo que pasa en el extranjero, le será agradable el poder hablar de política en casa, en vez de hacerlo en el club.
7. Sé siempre correcta con tu esposo en la discusión. Acuérdate cómo lo tratabas cuando eran novios. No lo mires nunca de arriba abajo.
8. Déjalo a veces ser más instruido que tú, esto mantendrá el sentimiento de su dignidad y te dará la oportunidad de no ser del todo infalible, si cedes una vez.
9. Respeta la familia de tu marido y sobre todo honra a su madre; él la quiere de mucho antes que a ti.
10. No te presentes desaliñada delante de tu esposo. No descuides tus funciones femeninas.

2- APRECIO

Las familias felices se aprecian mutuamente, se aman. ¿Cómo se puede alimentar ese amor?

a- Dando y recibiendo pequeñas expresiones de cariño, se pueden alegrar a nuestros seres queridos.

b- Veamos los puntos positivos y las virtudes de nuestro cónyuge, y no solamente las flaquezas. En lugar de críticas, destáquense las buenas cualidades recíprocamente, estimularán el amor y la superación.

c- Un esposo cambió su forma de pensar, frente a su esposa, cuando ésta tuvo que ausentarse por tres días, dejándolo al cuidado de los niños.

He aquí el recuerdo de esa aventura:
· Abrir la puerta a los chiquillos que venían de la calle: 63 veces.
· Reñirles para que se callasen o estuviesen quietos: 22 veces.
· Intervenir para arreglar disputas: 8 veces.
· Perder los estribos: 12 veces.
· Atar cordones de los zapatos: 15 veces.
· Manchas en los pantalones: 3 veces.
· Comer mal: los tres días, etc..
¡Nunca he deseado volver a ver a mi esposa, tanto como ahora!
d- Evitemos las palabras ásperas y ofensivas. Cuando ambos eran novios se hablaban dulcemente. A medida que convivimos, debemos buscar de fusionar nuestra personalidad y mejorar nuestras relaciones.

e- El consejo de Dios es:

"Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas” Colosenses 3:18-19.

Mantén puros tus pensamientos y no permitas que la expresión de tu rostro comunique enojo, desprecio o deseos de venganza. Hay diversos grados de silencio que pueden ser más destructivos que las palabras.

3- COMUNICACIÓN

a- Un investigador calculó, que las parejas tienen un promedio de 17 minutos de conversación por semana. ¡La semana tiene 10.080 minutos!

b- La televisión roba a menudo a la familia un precioso tiempo que podría utilizarse para conversar. ¡Y qué tremenda pérdida!

c- La comunicación es fundamental para la comprensión y para alimentar el amor. Las experiencias vividas en el trabajo, las diarias vivencias con los hijos, nuestras alegrías y preocupaciones, nuestras ideas o desilusiones vividas fuera del hogar, pueden ser temas de conversación.

d- Cuando notemos que alguien del hogar no se comunica, veamos por qué. Hablemos y resolvamos la dificultad. Quizás la esposa se sienta acomplejada o frustrada por algo, o piensa que no sabe expresarse con la facilidad con la que lo hace el esposo. Tratemos siempre de comprender lo que piensa el otro, compenetrándonos en él. No pretendamos atemorizar, dominar, culpar, controlar ni ganarle al otro. No se griten mutuamente.

e- Al hogar debe llenárselo de risas, amor, entusiasmo y sana alegría.

4- PASAR TIEMPO JUNTOS

a- Se les preguntó a 1.500 escolares: ¿Qué crees que hace más feliz a una familia? La respuesta más frecuente fue: "Hacer cosas juntos".

b- Busquemos tiempo para hacer cosas juntos. Asociemos a nuestros hijos en nuestra actividad y recreación. Compartan los problemas y la felicidad.

c- Aunque cada uno es bombardeado por actividades que nos absorben, debemos planificar de tal modo nuestro tiempo, que podamos dedicarnos a la familia, o terminaremos dispersos.

5- UNIDOS EN LA ADVERSIDAD

a- La familia sólida, se une para hacer frente a los desafíos de una crisis, pues hay un compromiso mutuo. Es necesario desarrollar esa capacidad de hacer frente a la adversidad. ¿Pero cómo? Dios desea tendernos sus manos de amor en medio de la tormenta más violenta. En las Sagradas Escrituras nos comunica sus promesas y ¡qué hermosas son! Conózcalas investigando los temas de las "Guías de Investigación Bíblica".

b- Si hay problemas, no busquemos culpables sino soluciones. No cuesta nada decir: "lo lamento" o "te perdono". La pareja no debe acostarse nunca enojada. Apliquemos el consejo divino: "No se ponga el sol sobre vuestro enojo" Efesios 4:26.

6- ESTRUCTURA MORAL

a- Se ha comprobado que esto es un denominador común en las familias estables. En el cultivo de las virtudes cristianas hay bendición.

b- La estructura moral incluye: Integridad, honradez, lealtad, responsabilidad, virtud moral y los principios de la utilidad y del amor. Los principios de los 10 mandamientos debieran estar en cada corazón, pues traen bendición. Las Escrituras Sagradas dicen: "¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre" Deuteronomio 4:29.

7- DIOS EN EL HOGAR

a- En una encuesta realizada en diversos países por "Mensajes de Amistad", se ha comprobado que la mayoría de las personas creen que la fe religiosa es una ayuda para el hogar. Pero cuán lamentable es comprobar, que el materialismo está desplazando las cosas del espíritu y destruyendo la fe.

b- El diálogo sobre cosas profundas, une a la pareja maravillosamente. Dios desea bendecir a quienes lo buscan y le aman. Solamente Él puede cambiar nuestro carácter, darnos fortaleza en las horas difíciles y guardar a nuestros hijos de los grandes peligros que enfrentan.

c- No descuides tu vida devocional y espiritual. Haz de las Sagradas Escrituras la guía para tu vida y tu hogar. Ella nos aconseja, nos orienta, ilumina la senda de nuestra vida y nos llena de esperanza. A través de sus 2300 profecías, nos revela el pasado, presente y futuro con exactitud matemática. Estúdiala y recibirás grandes beneficios.

Si has fracasado en tu vida conyugal, busca a Dios, pues nadie mejor que Él para cambiar el rumbo de nuestra vida. Si eres feliz dale gracias y cuida esa dicha. Pero haz tu parte, practicando los principios del amor.

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser"
"Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor" 1ª Corintios 13:4-8 p.p., 13.

¡No pienses jamás en el divorcio! ¡Piensa en tus hijos!

Fuente: http://www.biblia2000.com.ar/general/matrimonio.htm

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