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lunes, 1 de agosto de 2011

Seras grande

Cuando Luciano Pavarotti era un niño, su abuela lo ponía con frecuencia en su regazo y le decía: “Serás grande ya lo verás” . Sin embargo, ¡Los sueños de la abuela era ver a Luciano convertido en un gran banquero!
En vez de ello Pavarotti fue maestro. Enseño por un tiempo en un colegio primario, cantando algunas veces en ocaciones especiales. Su padre fue el que lo motivo a desarrollar su voz, reprendiendolo cada ves que cantaba por debajo de su pontencial.
Finalmente a los 22 años, Pavarotti dejó de enseñar… Para vender seguros. Continuó buscando algo estable en donde pudiese apoyarse financieramente, en caso de no tener éxito en el mundo de la música. El negocio de los seguros le permitió tomarse tiempo para tomar lecciones de canto y el resto es historia.
La estrella de la ópera dijo una vez en una entrevista: “Estudiar canto fue el momento del cambio en mi vida. Es un error seguir en la vida el camino seguro”.

Agregando con un guiño es sus ojos: ” Mi Maestro me preparó. Pero ningún maestro me dijo jamás que iba a ser famoso. Solo mi abuela lo hizo”
Se necesita valor para dejar un puesto que se considera seguro y comenzar en una nueva dirección. Pero si no se atreve a arriezgarse, nunca se dará cuenta de su potencial ni sabrá lo que Dios quiso que usted fuese.

“El hombre no puede descubrir nuevo océanos antes de tener la valentía de perder de vista la orilla”

Mateo 14:29
…Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús…

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jueves, 28 de julio de 2011

Fe o Presuncion

El primer ejemplo de presunción es uno de los más tristes de las Escrituras. Dos hijos de Aarón y sobrinos de Moisés, Nadab y Abiú, habían sido escogidos como sacerdotes. Habían tenido el privilegio de estar en el monte Sinaí cuando Dios ratificó el pacto con Israel (Éxodo 24:1). Se les enseñó la tarea que debían hacer en el santuario.
Aarón y sus hijos habían sido consagrados al sacerdocio por el ungimiento con aceite y los sacrificios de sangre. Aarón había ben­decido al pueblo de Israel. La gloria de Dios había aparecido cuan­do el fuego consumió el sacrificio. Llenos de temor reverente por esta evidencia de la gloria de Dios, alabaron a Dios y se postraron ante su magnifícente presencia. Los elevados privilegios conllevan elevadas responsabilidades. Estos hombres habían sido bien ins­truidos; conocían las reglas. Pero, presumieron al pensar que sus al­tos privilegios les permitían tener ciertas libertades. El registro per­mite entrever que bebieron demasiado de una bebida embriagante, que limitó su capacidad para tomar decisiones correctas (Levítico 10:8-11). Por ello, en vez de usar el fuego del altar del holocausto para sus incensarios, como Dios había ordenado, pensaron que el fuego común sería lo mismo. La Escritura dice, sencillamente: "Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová" (versículo 2).
¡Qué tragedia! Dios, ¿fue demasiado severo? ¿Qué hubiera su­cedido si pasaba por alto este incidente? Dios es demasiado santo y justo como para permitir que los seres humanos ignoren sus ins­trucciones específicas. Su pueblo tiene que aprender que la presun­ción es un pecado terrible; que quienes dirigen la adoración deben evitarla especialmente.
Algunos alegarán que Dios fue demasiado severo, que debería haberles dado otra oportunidad a estos hombres. Pero Dios había especificado a Moisés y a los líderes que todo lo que estaba relacio­nado con el servicio de Dios debía ser efectuado de acuerdo con el modelo que se les había otorgado. Nada había de hacerse de una manera descuidada o caprichosa. Noten el mensaje que el Señor envió, por medio de Moisés, a Aarón después del incidente: "En los que a mí se acercan me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado" (versículo 3).
Dios mismo había encendido el fuego del altar del holocausto, y no debía haber sustitutos. El fuego representa el Espíritu Santo. El enemigo se deleita en remplazar al Espíritu de Dios en los cora­zones humanos con su propio espíritu rebelde. Es peligroso pensar que podemos crear nuestro propio poder de adorar cuando Dios ha dado instrucciones específicas de que solo puede aceptar una adoración que sea inspirada por su Espíritu Santo y consistente con él. Dios quería enseñar a Israel que debían acercarse a él con reve­rencia y temor respetuoso. El profeta Isaías más tarde dijo: "¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz!" (Isaías 5:20).
No obstante, hay un movimiento religioso popular que acep­ta como apropiado para la adoración cualquier cosa que apele al corazón carnal. Esta idea se basa en la suposición de que no hay diferencia entre lo secular y lo sagrado, entre lo profano y lo santo.
Nuestro maravilloso y santo Dios merece nuestro honor, nues­tra reverencia, y nuestra devoción a fin de adorarlo a él, que es dig­no de lo mejor que tenemos.

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domingo, 3 de julio de 2011

Bajo control

Romanos 5:3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia
Cierta vez un miembro de Iglesia escribio una carta a un Pastor veterano, en ella decia:
- Pastor pido que Ud. ore para que Dios pueda otorgarme paciencia.

El Pastor respondio:
 - Orare para que tengas problemas.

Repondio el miembro de Iglesia:
- Pastor creo que no me a entendido, le pido para que pueda ser paciente, no para tener problemas.

El Pastor le respondio:
Romanos: 5:3 - 5 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;  y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza;  y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.
En algun momento de nuestras vidas alzamos nuestra voz en oracion y decimos "Señor, no mas esto esto es demasiado".
El texto de hoy es muy duro para nosotros, el texto dice que las tribulaciones producen paciencia, pero a nadie le gusta sufrir, a nadie le gusta ver que sus seres queridos sufran, a nadie le gusta pasar por las sombras de la muerte.
Es necesario crecer, es necesario enfrentar los problemas, es necesario pasar por el valle de la muerte, y es algo que tenemos que hacerlo para que podamos conocer quien esta de nuestro lado.

No te preocupes, no estas solo, Dios esta a tu lado, cierra tus ojos y siente su presencia, eso es animoso, detraz de cualquier problema sea enfermedad, sea deudas, sea problemas familiares, no te preocupes Dios esta diciendote, solo un paso mas, solo un poco mas, junto con la prueba esta la salida.
Asi el problema sea grave, las tribulaciones producen paciencia, pero quizas te preguntes, toda mi vida e sufrido, habra que preguntarle al viejo Bartimeo cuanto tiempo espero, en realidad fue mucho tiempo.

Este texto es un texto amoroso, un texto donde el Señor nos dice: "Tranquilos estoy bajo el control".
Si Dios esta bajo el control, si Él es nuestro Padre, entonces tranquilos que  somos Hijos del Dios del Universo, Nada nos faltara.

Si hoy pasas por problemas, inclina tu rostro y dile: "Señor, me siento tranquilo, Tú estas bajo el control."
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jueves, 30 de junio de 2011

En lo secreto de tu presencia

En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas. Sal. 31:20.

Patous de Arriba es un pequeño y antiquísimo pueblecito situado en las montañas del norte de Madrid. Dicen que SI alguien quiere aislarse del mundo y al mismo tiempo estar cerca de una gran ciudad, Patous es el lugar perfecto. Inclusive se cuenta la leyenda de un rey que se escondió en aquella zona durante la invasión peninsular de los árabes, y hay quien afirma que aquel pueblo nunca supo que hubo una guerra civil en España.
El famoso cocinero francés Francois Fournier, llegó un día a aquel pueblecito escondido sobre las márgenes del río Jarama y montó un primoroso hotel con restaurante, de apenas siete habitaciones, decorado con antigüedades y obras de arte. El hotel se llama: "El tiempo perdido".
Dicen que si tú deseas hospedarte allí, tienes que hacer la reserva con meses de anticipación, porque es muy buscado por las personas ricas que, deseosas de huir de los problemas, se esconden en aquel lugar apacible.

El salmo de hoy nos habla de un lugar mejor a donde podemos huir de los embates de la vida, no es caro como "El tiempo perdido", y no se necesita hacer reserva, porque siempre hay lugar para uno más. Es la presencia de Dios.
Hay dos motivos por los cuales el salmista afirma que los hijos de Dios necesitan esconderse: "la conspiración del hombre" y la "contención de lenguas". El texto de hoy nos da a entender que los hijos de Dios son perseguidos y atacados de manera cobarde y disimulada.
Los enemigos no muestran el rostro. No se identifican. "Traman" a las' escondidas. Algunas versiones traducen acertadamente "conspiran" o "maquinan". Tú piensas que todo está bien y, sin embargo, ellos están preparando la trampa sin que tú te des cuenta. ¿Y cuál es el arma? La palabra. Usan la lengua, denigran, calumnian y difaman.
El salmista afirma que el escondrijo para los hijos de Dios es "el secreto de tu presencia". Lo más íntimo de tu ser, tu propio corazón. Tú puedes correr a los brazos de Dios, como un niño corre a los brazos de su padre para esconderse en su corazón.

¿Cómo se hace eso? Orando, ahí mismo donde tú estás. Si en este momento tú abres tu corazón, puedes estar seguro que él te protegerá, porque el salmo dice: "En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre; los pondrás en tu tabernáculo a cubierto de contención de lenguas".

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martes, 28 de junio de 2011

Los rayos X de Ciro

Ciro se sentó en silencio, con su cabeza dando fuertes latidos. Si le hubiera hecho caso a sus padres y no se hubiera acercado al lugar de la construcción.

-”¿Cómo dijiste que te ocurrió esto?”, le preguntó el doctor Jones cuando terminó de poner los puntos en la frente de Ciro.

-”Iba corriendo a casa y tropecé con una grieta en la acera”, explicó Ciro, esperando que su rostro no revelará la verdad.

-”Bueno, estarás bien”, dijo el doctor Jones. “Pero sí quiero sacar unos rayos X del cráneo, sólo para estar seguro”.

Ciro y su mamá fueron al departamento de rayos X del hospital. La cabeza de Ciro aún latía. Se acostó sobre la falda de la mamá y trató de relajarse. Pensaba cómo sería el sacar rayos X de la cabeza. De repente, Ciro se incorporó.

-”Estos rayos X, ¿van a mostrar mi cerebro y todos mis pensamientos?”, dijo sin pensar. Tan pronto hizo la pregunta sabía que era una pregunta tonta.

-”Hijo, despreocúpate”, dijo la mamá riéndose. “¿Tienes miedo de que quizás muestre pensamientos que no quieres que otros vean?”

Ciro volvió a bajar la cabeza. Se alegraba de que los rayos X no pudieran mostrar sus pensamientos. Entonces todos iban a saber cómo fue de verdad que se hirió la cabeza. Se enterarían de que había mentido.

-”Creo que tú eres el próximo”, dijo la mamá, frotándole la espalda.

-”Lo siento”, dijo Ciro con rapidez. “Mentí. Me lastimé en el lugar de la construcción”.

-”Luego hablaremos de eso”, la mamá dijo con una voz firme, pero aún tranquila. “Vamos con la enfermera”.

Más tarde aquella noche discutieron el problema de Ciro. ” Ciro, nunca te olvides que Dios ve todos nuestros pensamientos así como tú pensaste que le aparato de rayos X pudiera revelar los tuyos, le aconsejó la mamá”.

No hay nada que podamos esconder de Él. N.E.K.

¿Tienes pensamientos que te darían miedo o vergüenza si alguien los supiera?

Compártelos con Dios, Él ya los conoce. Pídele que te ayude a mantener tus pensamientos honestos y puros.

Mateo 9:4
Y Jesús conociendo sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?

Fuente: Devocionales para niños.

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lunes, 27 de junio de 2011

Busca primeramente el reino de Dios

“Buscad primeramente el Reino de Dios y su Justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”
Lo que Él estaba queriendo decir, es que empezar el día con Jesús es lo que hace la diferencia; pero esta vida esta llena de actividades, que luego así que saltamos de la cama corremos como locos para el cumplimiento del deber, no le damos tiempo a Jesús, no paramos para abrir la Biblia, para orar, para meditar, para decirle Señor toma el control de mi vida, luchamos, corremos, trabajamos, nos golpeamos, nos herimos a lo largo del día, y en la noche volvemos frustrados porque todo lo que hicimos con nuestras manos parece que no dio resultado. El Señor Jesús no está diciendo que no debes trabajar y ni esforzarte, pero lo que te esta diciendo es que tu esfuerzo sin Cristo no vale nada, pero CUANDO TU COLOCAS A JESÚS EN PRIMER LUGAR LAS POCAS COSAS QUE PUEDES HACER COBRARAN SENTIDO Y ENTONCES COBRARAN SENTIDO Y ENTONCES SENTIRÁS EL VERDADERO SABOR DE LA VICTORIA.





Full Adventistas Ministerios "Creciendo en Cristo"

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sábado, 25 de junio de 2011

Di la verdad con amor

Porque mi boca hablará verdad, y la impiedad abominan mis labios. Prov. 8:7.

La verdad tiene un precio. Muchos no están dispuestos a pagar ese precio y optan por seguir los caminos de la mentira, de las medias verdades, o como quiera llamarse aquello que no es cristalino y transparente.

La mayor parte de las veces, la verdad envuelve dolor. Tal vez sea ése el precio más alto que cobra, y como e! ser humano detesta e! dolor, es lógico que escoja otro camino, cuyo fin es la muerte.

Es extraño que la senda de! dolor conduzca a la vida, pero desde la entrada de! pecado, la solución para e! problema de la muerte estaba en e! dolor. Un corderito murió en silencio en e! jardín de! Edén y su sangre mojó el camino de la historia hasta llegar a la cruz del Calvario donde Jesús mismo, el verdadero Cordero de Dios, sufrió el dolor mayor al entregar su vida en favor de la raza humana. Ese acto nos libró de la muerte. ¿Por qué será que los hombres, queriendo huir del dolor que la verdad incluye, caen en la mentira que es el camino de la muerte?

A lo largo de mi vida he visto historias tristes. Vidas destruidas, hogares deshechos, relaciones arruinadas por falta de la verdad. Los argumentos para explicar una mentira son muchos y muy variados. "No quería que sufrieras", "Decidí ahorrarte el dolor", "No tuve el valor", "Creí que nunca lo descubrirías".

Salomón fue un hombre que, además de ser inspirado por Dios, aprendió mucho con los golpes de la vida. Por eso, en el versículo de hoy habla con convicción. "Mi boca hablará verdad". Ninguna mentira tiene justificación.

La palabra "proclamar" en hebreo se atribuía a los heraldos que anunciaban buenas nuevas cuando el ejército regresaba de la guerra, a pesar del resultado. Buenas nuevas no son apenas las noticias agradables, son a veces realidades dolorosas, pero solo a partir de la realidad tú puedes arreglar el presente y encarar el futuro.

Haz de tus palabras, palabras de verdad. No te escondas, no huyas, no te "laves las manos", no lo dejes para mañana. Pídele a Dios que ponga amor en tus labios. Muestra misericordia cuando expreses la verdad, pero no la escondas por causa del dolor que puede provocar. Acuérdate del consejo de Salomón y di como él: "Porque mi boca hablará verdad, y la impiedad abominan mis labios".

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miércoles, 22 de junio de 2011

Todo pasa

Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos.
Sal 90:10.


Conoces la teoría de la pasta dental? Según esa teoría, cuando tú comienzas a usar un nuevo tubo pones porciones generosas en el cepillo de dientes, pero a partir de la mitad, comienzas inconscientemente a poner cantidades menores, porque sabes que te queda poca pasta en el tubo.

Igual sucede con la vida. Cuando somos jóvenes, tenemos la impresión le que la eternidad fuera nuestra. Cuando llegarnos a los años de la vejez, cada momento se torna valioso, porque sabemos que el tiempo está llegando su fin.

La Biblia relata que los primeros seres humanos vivían en promedio unos 960 años. Con la entrada del pecado, el tiempo de la vida se fue acortando. Hoy es raro que alguien pase de los 100 años. El salmista afirma que a los 80 años todo "es molestia y trabajo".

La realidad es contundente. Tú no tienes todo el tiempo del mundo para utilizar todo lo que quieres; por tanto, es necesario que te levantes temprano diariamente y, después de pasar un tiempo con Dios, trabajes incansablemente en la realización de tus planes.

El otro día, conversé con un hombre de 60 años, que me decía: "Viví, pero no logré nada. Miro para atrás y nada construí. A veces me pregunto si vale la pena haber vivido". Sí, la vida es breve y fugaz; pero eso, en vez de llevarte al pesimismo o a la autocompasión, debería conducirte a Aquel que permanece para siempre. Es precisamente porque los años "pronto pasan, y volamos" por lo que debemos construir nuestros sueños, planes y realizaciones en la única persona que no está limitada ni por el tiempo ni por el espacio: Dios.

Lo poco, si se ha vivido con Jesús, es mucho. Y lo mucho, vivido sin él, es vacío, desesperación y frustración. No importa cuál sea tu edad, si tú a partir de hoy comienzas a vivir en comunión con el Dios de la eternidad, él te ayudará a hacer en 5 años lo que tú solo no conseguirías construir en toda la vida.

Nunca es tarde para quien cree en Dios. Cada día es un nuevo día. La vida es un permanente comenzar. A despecho de los problemas y dificultades, encara hoy los desafíos, sabiendo que en esta vida todo pasa rápidamente, "y volamos”.


por Alejandro Bullón

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martes, 21 de junio de 2011

Tiempo

Jugaba al amor libre. “Mientas espero al hombre cierto, me divierto con los errados “. Decia. Y su carcajada, como cascada de aguas salvajes, rodaba cuesta abajo por la monatana de sus actitudes inconsecuentes.

Jugaba su propio juego. Como si la vida no tuviese reglas. Corria como una gacela, por los prados atractivos de una sociedad liberal. Nadaba en las aguas turbulentas de la nueva moral. Descendia a las profundidades de aquel mar embravecido, atraida por la belleza traicionera del placer.

Un dia quiso salir. Le faltaba oxigeno. Intento regresar a la supercifie y se dio cuenta que habia ido demasiado lejos. Murío de sida , a los 28 años.

¡Gabriela, Gabriela! Tu piel canela estaba demasiado blanca en el dia de tu entierro. Tus ojos vivos no tenian luz.

¿ Que hiciste con tu vida? ¿ Por qué no te respetaste a ti misma? ¿ Por que jugaste con tu tiempo y te fuiste antes de tiempo?

El sabio Salomón, después de caminar por los mismos senderos espinosos, un dia volvio los ojos a Dios y escribió: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora”(Eclesiastes 3:1).

Hay dos conceptos en este versiculo. El primero es que existe un determinado tiempo para todo. La vida no es la sucesión accidental de hechos. No puede serlo. Me alimento cuando puedo,trabajo cuando se me antoja, duermo si sobra tiempo. No. Es necesario establecer un programa de actividades y seguirlo conscientemente. El segundo concepto es que, lo que hay que hacer, hay que hacerlo a su debido tiempo. Ni antes, ni después. Invertir el orden puede ser fatal. El problema es que al ser humano no le gustan las reglas. Quiere hacerlo todo de acuerdo a las circunstancias y conforme a su voluntad.

¿ Te imaginas un partido de futbol donde cada jugador siga sus propias reglas? ¿Como terminaria? Creo que ni empezaria.

Si en cosas tan simples como el futbol, existen reglas, ¿Por qué no habrian de existir en la vida?

Gabriela ya no puede hacer nada para enmendar el rumbo de su vida.

Está muerta. Pero tú si. Hoy puede ser un nuevo dia. Has correr las cortinas de tu vida. Deja entrar al sol. Es tiempo de vivir, de evaluar,de corregir si Es necesario. Busca a Jesus y permite que el guie tus pasos a lo largo de la vida.


Pastor Alejandro Bullon

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domingo, 19 de junio de 2011

Justicia y Gracia

Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.  Hebreos 4:16.

Tendría seis o siete años cuando un equipo profesional de fútbol llegó a mi ciudad. Los jugadores famosos de aquella época caminaban por las calles céntricas. Todos los niños se acercaban a pedir autógrafos. Las máqui­nas fotográficas no eran tan comunes como hoy, y el fotógrafo de la ciudad estaba haciendo una fiesta particular. Yo, curioso como cualquier niño, ca­minaba al lado de la multitud; pero tímido, como siempre, no me atrevía a acercarme a jugadores tan famosos, a los que conocía solo por la radio y los periódicos.

De repente un jugador moreno, bajito, llamado Vides Mosquera, me lla­mó. Yo miré a todos lados; ¡no podría llamarme a mí! Él no me conocía, y yo era apenas un niño en medio de la multitud. Pero era verdad: ¡me estaba llamando a mí! Jamás me olvidé de él, y siempre acompañé su trayectoria, aunque jamás jugó por el equipo de mi preferencia.

Distancias aparte, hoy pienso en el Trono de Dios, el Rey del universo. ¿Cómo acercarnos al Señor, si no somos más que pobres pecadores? No lo merecemos; no somos dignos. Todos estamos destituidos de su gloria y con­denados a muerte eterna. No hay justo ni siquiera uno; no hay quien haga el bien. No; de hecho, no tenemos ningún derecho.

Pero, el versículo de hoy afirma que podemos ir confiadamente a él. ¿Por qué? Hay dos motivos: su misericordia y su gracia. Por su justicia, Dios no nos da lo que merecemos, que es la muerte; y por su gracia, nos da lo que no merecemos, que es la vida.

Alcanzar misericordia y hallar gracia. ¿Dónde? Junto al Trono del Señor. ¿Para qué? Para el oportuno socorro. ¡Ah! cómo necesitamos de auxilio y socorro. Hay momentos en la vida en que te sientes tan lejos de Dios; como si él te hubiese abandonado. Lo necesitas tanto; pero te sientes tan distante, y piensas que todo está perdido.

En momentos como esos, acuérdate de la promesa de hoy. Nada tienes que temer. Confía en el amor maravilloso de Dios, a pesar de tus deslices; a despecho de tus incoherencias. Dios te ama, y el Señor Jesús pagó el precio de tus rebeldías en la cruz del Calvario.

Por eso, hoy, sal de tu hogar sin temor, recordando el consejo bíblico: “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos”.

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lunes, 13 de junio de 2011

Las ocho mentiras de mama

Esta historia comienza cuando era niño… nací pobre. A menudo no teníamos suficiente qué comer. Cuando teníamos algún alimento, Mamá solía darme su porción de arroz. Mientras pasaba su arroz a mi tazón, solía decir: “Cómete este arroz, hijo, yo no tengo hambre”. Aquella fue la primera mentira de Mamá.

Al crecer, Mamá renunció a su tiempo libre para pescar en un río cercano a nuestra casa; ella esperaba que de los peces que pescase, me podría dar proveer de un alimento más nutritivo para mi crecimiento. Una vez, cuando sólo había pescado dos peces, hizo sopa de pescado. Mientras tomaba la sopa, Mamá se sentó a mi lado y comió lo que quedaba en el hueso del pez que me había comido; mi corazón se estremeció al verla. Una vez que le pasé el otro pescado, lo rehusó y dijo: “Cómete el pescado, hijo, a mí en realidad no me gusta el pescado”. Esa fue la segunda mentira de Mamá.

Cuando, para poder pagar mi educación, Mamá fue a una fábrica de fósforos para traer a casa algunas cajetillas usadas, las que llenaba con cerillas nuevas. Esto la ayudaba a ganar algún dinero para cubrir nuestras necesidades. Una noche invernal me desperté y hallé a Mamá llenando las cajetillas a la luz de una vela. Así que le dije: “Mamá, vete a dormir; es tarde, puedes seguir trabajando mañana en la mañana”. Mamá sonrió y dijo: “Vete a dormir, hijo, no estoy cansada”. Esa fue la tercera mentira de Mamá.

Cuando tuve que hacer mi examen final, Mamá me acompañó. Después del amanecer, ella me esperó por horas en el calor del día. Cuando sonó la campana, corrí a encontrarme con ella… Mamá me abrazó y me dio un vaso de té que había preparado un termo. El té no era tan fuerte como el amor de Mamá. Viéndola cubierta de sudor, de una vez le pasé mi vaso y le pedí que tomase también. Mamá dijo: “Toma tú, hijo, que yo no tengo sed.” Esa fue la cuarta mentira de Mamá.

Tras la muerte de Papá, Mamá tuvo que desempeñar el papel de ambos. Mantuvo su empleo anterior; tenía que satisfacer sola nuestras necesidades. Nuestra vida familiar se tornó más complicada, pasábamos hambre. Viendo empeorar nuestra condición familiar, mi bondadoso tío, quien vivía cerca a nuestra casa, vino a ayudarnos a resolver nuestros problemas grandes y pequeños. Nuestros otros vecinos vieron que estábamos en pobreza por lo que aconsejaban a Mamá que se volviera a casar. Pero ella rehusó casarse de nuevo diciendo: “No necesito amor”. Esa fue la quinta mentira de Mamá.

Al terminar mis estudios y obtener un empleo, llegó el tiempo para que mi anciana madre se jubilase pero ella siguió yendo al mercado cada mañana para vender algunos vegetales. Yo le seguía enviando dinero pero ella era persistente y aún me enviaba de vuelta el dinero diciendo: “Tengo suficiente”. Esa fue la sexta mentira de Mamá.

Seguí mis estudios de maestría a tiempo parcial. Financiado por la corporación estadounidenses para la cual trabajaba, tuve éxito en mis estudios. Con un gran aumento en mi salario, decidí traer a Mamá a disfrutar la vida en los Estados Unidos pero ella no quiso molestar a su hijo. Me dijo: “No estoy acostumbrada a vivir por lo alto”. Esa fue la séptima mentira de Mamá.

En su vejez, Mamá fue atacada por el cáncer y tuvo que ser hospitalizada. Como ahora vivía al otro lado del océano, fui a casa a ver a Mamá, quien se hallaba encamada tras una operación. Mamá intentó sonreír pero yo estaba quebrantado por verla tan delgada y frágil. Pero Mamá dijo: “No llores, hijo, no me duele”. Esa fue la octava mentira de Mamá… y diciéndola, falleció.

Autor Desconocido, enviado por by Edz Arsua, U.A.E.


Creo que no exagero si creo que también sería aplicable en muchos casos, al progenitor masculino. Lo cierto es que el autor del pensamiento nos presenta, dentro de un contexto de mucha necesidad de su niñez, los “pecados” de su progenitora… que más justamente deberíamos llamar sus “sacrificios”. Creo que cada uno de ustedes podrá identificar y atribuir algunas de estas “mentiras” a sus madres/padres y tal vez sería lo más adecuado que pudiésemos honrarles ahora que están vivos… Adelante y que el Señor les bendiga.

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domingo, 12 de junio de 2011

¿Quien espera a Quien?


La palabra “Adventista”, que forma parte de nuestro nombre nos identifica como los que esperamos el segundo advenimiento de Cristo. Esta es una doctrina muy importante, que atesoramos en nuestros corazones. Nos alienta cuando hay dificultades, nos mantiene con la perspectiva cuando todo parece ir viento en popa y nos anima a testificar del Salvador que pronto regresara.
“Nuestra ciudadanía esta en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo” (Fil. 3:20). Por eso vivimos “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucriso” (Tito 2:13).



La prolongación del tiempo mas allá de nuestra expectativas podría inducirnos al desanimo. No obstante, el Señor nos anima a mantener firme y sin fluctuar la esperanza del regreso de nuestro Señor. “Tened también vosotros paciencia y afirmad vuestros corazones, porque la venida del Señor se acerca” (Sant. 5:8).
Sin embargo el ajetreado trajín de la vida diaria y los atractivos del mundo nos presionan constantemente para que desplacemos esta bendita esperanza a un segundo o tercer plano, o aun a olvidarnos por completo. Como el siervo de la parábola corremos el peligro de pensar: “Mi Señor tarda en venir” (Mat. 24: 48), dejándonos arrastrar por la corriente. Que tragedia es ver que para algunos el advenimiento es solo parte de su iglesia, mientras que viven como si no esperaran al Señor.
En realidad, cabe preguntarse ¿Quién espera a quien?, no necesitamos indagar para encontrar las respuestas. El apóstol Pablo nos explica que “el Señor no retarda su promesa, según algunos tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” (2Ped. 3:9).
Cristo no viene todavía porque él nos esta esperando a nosotros. Ya podría haber venido, pero no lo hizo por una sola razón: No estamos preparados. ¡Que inmenso amor!. Su demora, en lugar de ser una señal de indiferencia y tardanza, es una gran manifestación de amor y gracia.
Cuando una persona destacada visita un país o una ciudad, normalmente se realizan preparativos para su venida y la esperan con mucha expectativa. Paradójicamente la persona mas importante del universo esta por venir y nadie se esta preparando, nos estamos distraendo con innumerables minucias de esta vida. Mas lo mas expectacular es que el Rey del universo no se exaspera, sino que con una paciencia admirable aguarda que nosotros, pobres mortales, que vivimos en un puntito perdido en el espacio nos preparemos para recibirlo.
Cristo nos concede tiempo para hagamos básicamente dos cosas: Nos preparemos personalmente y ayudemos a otros a prepararse. Ambas tareas están relacionadas y son indispensables, no podemos hacer bien una sin hacer la otra.
Cristo espera con un deseo anhelante la manifestación de si mismo en su iglesia. Cuando el carácter de Cristo sea perfectamente reproducido en su pueblo, entonces vendrá él para reclamarlos como suyos” “Jesus espera que sus discípulos sigan sus pasos, soporten lo que él soporto, sufran lo que él sufrió y venzan como el venció. Él esta esperando ansiosamente a sus seguidores profesos manifestar el espíritu de abnegación y renunciamiento que Él manifestó.

Cristhian Amaya
Full Adventistas

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jueves, 9 de junio de 2011

Cuando a los buenos les suceden cosas malas

Hoy quisiera compartir con Uds., en esa intimidad que se suscita entre el que escribe y sus lectores, una de las experiencias más dolorosa y al mismo tiempo extraordinaria que he vívido. Pertenezco a una familia de nueve hijos, todos sanos y felices. Mi mamá, como dicen los médicos, tuvo 9 gestas y 9 paras; es decir, todos sus embarazos tuvieron un feliz término y todos nacimos saludables.

Todos hemos tenido hijos “sanos”, con excepción de mi hermana María Aurora, la penúltima. La tía más querendona y tierna que Uds. se puedan imaginar, la dulzura hecha persona, que se vuelve pura miel con un bebé. 

Ella no se embarazó sino hasta un poco avanzados los treinta y tuvo una hermosa bebé, a quien llamaron Elizabeth.

Ya desde que la cargaba en su vientre sabía que Elizabeth tenía problemas de salud, pero ella no quiso detener su existencia, sino que decidió tener a su bebé y ponerse en las manos de Dios. Cuando la niña vio la luz de este mundo, mi hermana no pudo tenerla en su regazo, ni acariciarla, ni darle el alimento de sus pechos. Inmediatamente fue llevada a cuidados intensivos y los médicos le pronosticaron dos semanas de vida.

Elizabeth había nacido con un raro síndrome llamado Trisomía 18. 

Recuerdo cuando la conocí, sus ojos grandes y vivaces me impactaron, su menudo cuerpecito invadido por todos esos “cables” conmocionó hasta la fibra más profunda de mi ser. Deseé cargarla y estrecharla contra mi pecho, y de alguna manera milagrosa infundirle la vida a través de la fuerza del inmenso amor que sentí por ella, desde el mismo instante en que mis ojos la vieron por primera vez. Al mismo tiempo, deseé poder consolar a mi hermana; me sentí tan impotente en el intento.

La abracé, la besé, oré por ella, le cociné cosas ricas y la cuidé con todo mi cariño. En las largas jornadas en las cuales se extraía la leche de sus senos, para que a través de una sonda se la suministraran a la bebé, le leía la Biblia y cantábamos juntas algunas canciones. 

¡Me impresionaba la fuerza de su amor! A medida que pasaban los días su anhelo por estar al lado de su hija la consumía de tal manera, que fue capaz de hacer en medio turno todo el trabajo de un día, durante los cinco meses que vivió Elizabeth.

Cuando llegaba al hospital su cara se iluminaba y a pesar de las limitaciones ocasionadas por la incubadora, ella la besaba, la abrazaba y le decía cuanto la amaba. Recuerdo que uno de los médicos dijo que la única razón por la cual esa niña seguía viviendo, era por el inmenso amor que su madre le prodigaba cada día. Otro doctor, la llamaba “mi pequeña roca” haciendo alusión a lo luchadora que era la bebé; que cada vez que pensaban que moría, los sorprendía a todos recuperándose de la gravedad.

Las dos lucharon por la vida y se aferraron a un amor indescriptible, imposible de expresar con palabras. Un día llegó el momento más doloroso, el de la partida, y Elizabeth se fue al Cielo. Mi hermana lloró y aún sigue llorando a su preciosa niñita, aún la ama y anhela el día en que se encuentre con ella. Mi hermana tiene la esperanza de la vida eterna, y esta esperanza la llena de alegría.

Ella se siente privilegiada de haber sido escogida por Dios para ser la mamá de Elizabeth.

Ella ha comprendido, en una dimensión mucho más profunda que nuestro plano terrenal, que para Dios la vida de todos tiene un significado que trasciende nuestro entendimiento. Ella ha comprendido que lo que a los ojos del hombre puede ser imperfecto, bajo la mirada de Dios y de los ojos de nuestro corazón se ha convertido, en su vida, en el amor más sublime que jamás soñó.

“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33



Rosalia Moros De Borregales.
rosymoros@gmail.com

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martes, 7 de junio de 2011

Alguna veces cuando la vida es dura

Mi padre construyó una fábrica de dulces creando oportunidades de trabajo en una localidad donde no había muchos trabajos. Cuando la economía se vio afectada en los setenta eso afectó la fábrica de mi padre. Lo único que quedó de esa fábrica fueron máquinas desconectadas y un local bueno como para un refugio. Mi padre, quien había creado trabajos para otros ahora estaba sin negocio y sin un trabajo propio. Se vio obligado a buscar un empleo en el área metropolitana más cercana a tres horas de nuestra casa.
El tiempo de la recesión había llegado y el mercado se torno estrecho. La situación se tornó desesperada tanto para mi padre como para la familia. Él tomó el primer trabajo disponible trabajando de noche como mecánico en la fábrica de otra persona y recibiendo el salario mínimo.
Había una docena de bocas que alimentar, una hipoteca por pagar y todo eso con un sueldo mínimo. El Presupuesto no se ajustaba de ninguna manera por lo que tuvo que hacer recortes por todos lados. La primera cosa que el recortó fue el gasto de transporte personal decidiendo no usar su carro para ir al trabajo, pero el transporte público de la Ciudad de Nueva York a nuestra casa tampoco se ajustaba a nuestro presupuesto de manera que mi padre decidió quedarse en la ciudad de Nueva York toda la semana y venir a casa los días sábados. Siendo que mi padre quería ahorrar lo máximo decidió ir a casa desde Nueva York pidiendo aventones en la carretera a los carros que pasaban.
Un Jueves mi padre estaba en una acera en la calle de Nueva York tratando de conseguir un aventón y nadie paraba y el clima estaba muy frío. El tiempo transcurría sin lograr ese aventón. Cada carro que pasaba le lanzaba a mi padre una cascada de agua fría.
Cuando mi padre me contó esta anécdota vivida me dijo: “Fue tan malo…que lo único que me quedó por hacer fue cantar.”
Qué dijiste? Le pregunté..No estaba segura de haber oído bien.
Él sonrió y me dijo: “ Algunas veces es tan malo lo que se tienes que experimentar que lo único que tienes que hacer con eso es cantarle a Dios.”
Tan pronto como tú echas fuera alguna tensión, tu instrumento no funcionará. Se necesita presión para que el instrumento funcione.”
Música es una invención fuera de lo usual, siempre requiere tensión. Piense acerca de esto. Un tambor es una piel estresada que vibra y hace saltar las baquetas que lo tocan. La guitarra es un instrumento que solo funciona cuando las cuerdas están tensas. El piano funciona igual que la guitarra bajo tensión. El clarinete, el oboe o la flauta exige presión de aire a través de un espacio estrecho hasta que sale a un espacio más amplio.
Todos los instrumentos funcionan bajo presión. Tan pronto como tú echas fuera toda presión, tu instrumento no funcionará.
David fue un pastor en el campo. Creció solo y allí en su soledad forjó su carácter. A través de las presiones diarias cuando estaba bajo la presión de Saúl que lo quería asesinar, David llegó a ser el Rey de Israel y autor de muchos de los Salmos. El dolor puede producir música.
Mi padre comprendió en su vida propia que solo los individuos que no huyen de la tensión diaria llegan a ser instrumentos que producen música en el mundo. En un mundo finamente tensionado, este es su momento de presión para dar una respuesta orquestada al mundo desafinado de hoy. Él vio cada desafío como una oportunidad. Cada vez que él evitaba el dolor, mi padre sentía que había fallado y la guitarra de su vida había perdido tensión.
Por esa razón en cada momento de dolor mi padre cantó trayendo su música a este mundo.
La vida puede ser increíblemente dura, pero yo aprendí porque mi padre me enseñó que si estoy en dolor el mundo me pide una respuesta. Hoy me siento digna de ser tomada en las manos de Dios para ser tocada por él y como mi padre y el Rey David, yo puedo tomar cada presión, dolor o tensión y cantarle una canción a Dios y al mundo en el cuál vivo.

Algunas veces la vida es tan dura que lo único que te queda por hacer es cantar.

Autora: Goldy Rosenberg

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miércoles, 1 de junio de 2011

Razon de la existencia del matrimonio

Razón de la existencia del matrimonio

1. De acuerdo a Génesis 2:18 (“No es bueno que el ser humano esté sólo, le haré una ayuda que lo equilibre”): hay tres razones por las cuales existe el matrimonio:
a. Compañerismo.
b. Ayuda mutua.
c. Equilibrio o complementación.
2. Compañerismo
a. Esposo y esposa no son rivales, sino compañeros.
b. Son amigos.
c. Se acompañan.
d. Eso general el ambiente que los hijos necesitan.
3. Ayuda mutua
a. Colaboran uno con el otro.
b. El esposo no trata a su esposa como sirvienta.
c. Los hijos aprenden a colaborar y a ayudar.
¿Para qué existen los hijos?
1. No son la razón de la existencia del matrimonio.
2. Ese es un mito de origen medieval que no tiene sustento bíblico.
3. Los hijos son un agregado bendito al matrimonio.
a. “Y los bendijo Dios, diciendo: ‘Fructificad y multiplicaos’” (Génesis 1:22).
b. No somos dueños de los hijos.
c. “Herencia de Jehová son los hijos” (Salmo 127: 3).
d. “He aquí yo, y los hijos que me dio Jehová” (Isaías 8:18).
4. En muchos aspectos los hijos vienen para formar a los padres.
a. Son una forma divina para darnos lecciones prácticas a los humanos.
b. Una forma de entender el amor divino hacia sus hijos.
¿Qué necesitan los hijos?
1. Necesitan estabilidad, modelos y valores.
a. Sin estabilidad los hijos no pueden crecer de manera armónica.
b. La estabilidad implica decisión para no pelear, ni para maltratar.
c. La estabilidad es el don más precioso dado a los hijos.
2. Modelos
a. Los hijos más que órdenes necesitan modelos a quienes imitar.
b. Los hijos precisan de conceptos concretos vistos en la vida de sus padres.
c. Los padres deben mostrar lo que quieren que sus hijos sean.
3. Valores.
a. Los hijos precisan de valores que los formen adecuadamente.
b. Se puede saber de qué tipo de hogar viene un joven por los valores que muestra ante los demás.
c. Los valores son fundamentales.
El pecado malogró todo
1. El pecado alteró la relación de armonía que debía existir en su origen.
2. Trajo discordia entre los padres haciendo que los varones y las mujeres se tratasen de una manera inadecuada.
3. Puso al varón en un sitial que Dios nunca quiso que tuviese.
4. Hizo que los hijos se volvieran en contra de sus padres.
a. El pecado pervirtió la relación de padres e hijos.
5. Los padres, por efecto del pecado, se sintieron dueños de los hijos.
6. Las familias, se han visto destruidas por el pecado.
7. Muchos interpretan equivocadamente Génesis 3:16: El marido se enseñoreará de la mujer.
b. Eso no es una orden de Dios.
c. Es una descripción de lo que iba a ocurrir por efecto del pecado.
El plan restaurador de Dios.
1. Sin Dios la raza humana no tendría esperanza.
2. Dios provee la solución a un problema que parece insoluble.
3. Dios trae paz donde sólo se ve discordia y odio.
4. Vivimos después de Cristo.
5. Cristo viene a vencer con y en nosotros los efectos del pecado (1 Jn 3:8).
6. Cristo, con su muerte en la cruz, vino a otorgarnos la posibilidad de vivir en paz.
7. En Cristo es posible vivir otra realidad que altera el cuadro terrible ocasionado por el pecado.
Lo que significa la renovación en Cristo
1. Principio uno: Renovación total:
a. Base inspirada:
· Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! (2 Corintios 5:17).
· El que quiera llegar a ser santo en el cielo debe ser primero santo en su propia familia” (Elena G. de White, Hogar cristiano, 287).
b. En Cristo la familia tiene que cambiar.
· No se pueden seguir sosteniendo modelos culturales que no están de acuerdo a la Biblia.
· La familia cristiana tiene que mostrar la renovación cristiana.
c. Eso significa que en Cristo no podemos vivir de acuerdo a los modelos culturales pasados.
· En Cristo todo es renovado, incluyendo las relaciones familiares.
· En Cristo nada es como fue antes.
· En Cristo rompemos los patrones culturales.
d. Todos los que han sido bautizados en Cristo se han revestido de Cristo. Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús” (Gálatas 3:27-28)
· Eso significa que en Cristo se eliminan las barreras:
i. Nacionalistas.
ii. Sociales.
iii. Sexistas.
· No se puede sostener el mismo modelo cultural estando en Cristo.
2. Principio dos: Interdependencia.
a. Base inspirada:
· Someteos unos a otros en el temor de Dios” (Efesios 5:21)
b. No se trata de sometimiento unilateral de la mujer al varón sino de interdependencia.
c. Eso crea el clima adecuado para que prospere la armonía.
d. En Cristo deja de haber subordinación.
e. Lo que existe ahora es interdependencia.
f. Marido y mujer se someten mutuamente bajo el mandato de la voluntad divina.
3. Principio tres: Relación de complementación e igualdad.
a. Base inspirada:
· La mujer debe ocupar el puesto que Dios le designó originalmente como igual a su esposo” (Elena G. de White, Hogar Cristiano, 206).
· Vivan en armonía y que no haya divisiones entre ustedes, sino que se mantengan unidos en un mismo pensar y en un mismo propósito” (1 Corintios 1:10).
b. En Cristo no hay lugar para:
· la violencia
· el sometimiento unilateral de la mujer al varón
· la falta de respeto
· la desarmonía.
c. En Cristo hay
· Armonía
· Paz
· Unión
· metas compartidas.
Conclusión
1. Allí donde está Cristo presente hay paz, no violencia.
2. Donde Cristo reina, se respira “aire del cielo”.
3. Si nos llamamos cristianos hemos de vivir en el ideal de Dios y no fuera de él.
4. Quien aspire a vivir como “ciudadano del cielo” ha de vivir en esta tierra mostrando algo distinto a quienes viven en pecado y en la ignorancia que trae aparejado el mal.
5. En Cristo todos somos hijos de Dios: “linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios” (1 Pe 2:9)
6. En los hogares donde reina Cristo tiene que haber:
a. Paz.
b. Armonía.
c. Plenitud.
d. Orden.
e. Compromiso.
Fuente: Miguel Angel Nuñez/Hijos y Padres Transformados por Cristo

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